Sí Virginia, Santa Claus existe

 

Chimenea en Navidad

 

El espíritu navideño ha llegado a escaparates, tiendas de alimentación y calles. La iluminación y las estanterías del supermercado nos anuncian que queda poco para la Navidad.

Esta semana os traigo un poco de magia navideña. Espero que os guste está editorial que se publicó en 1987 en el periódico The Sun, para mi su lectura fue un pequeño placer.

Un buen día cuando Virginia O’Hanlon contaba con ocho años de edad le preguntó a su padre si Santa Claus existía de verdad. El señor O’Hanlon le sugirió a Virginia que si quería saber la verdad escribiese a The Sun, un importante periódico neoyorquino de la época. A continuación os dejo la traducción de la carta de la niña y de la respuesta del periódico.

Querido editor:
Soy una niña de ocho años de edad. Algunas de mis amiguitas dicen que Santa Claus no existe. Papá me ha dicho: “Si The Sun dice que existe, entonces es cierto”. Por favor, dígame la verdad, ¿existe Santa Claus?
Virginia O’Hanlon

 

Chimenea y perro en Navidad

 

Virginia:
Tus amiguitas están equivocadas. Se han visto afectadas por el escepticismo de una era escéptica. Solo creen lo que ven sus ojos. Piensan que solo existe lo que sus pequeñas mentes pueden comprender. Todas las mentes Virginia, sean de mayores o niños, son pequeñas. En nuestro vasto universo el intelecto del ser humano es un mero insecto, una hormiga en comparación con el mundo ilimitado que le rodea, en comparación con una inteligencia capaz de abarcar toda la verdad y el conocimiento.

Sí Virginia, Santa Claus existe. Su existencia es tan real como el amor, la generosidad, la devoción y todo aquello que da mayor belleza y alegría a tu vida. ¡Cuán sombrío sería el mundo si no existiera Santa Claus! Sería tan triste como si no hubiera Virginias. No existiría la fe infantil; no habría poesía, no habría romanticismo para hacer tolerable esta existencia. No tendríamos mayor disfrute que el que aportan los sentidos. La luz con la que la infancia ilumina el mundo se extinguiría.

 

Chimenea en Navidad

 

¡No creer en Santa Claus! Acabaremos por no creer en las hadas. Puede que convenzas a tu papá para que contrate unos hombres que vigilen la chimenea en Navidad y pillar a Santa Claus, pero aunque no lo vieras, ¿qué probaría? Nadie ve a Santa Claus, pero eso no prueba que Santa Claus no exista. Las cosas más reales del mundo son las que ni niños, ni niñas, ni mayores ven. ¿Has visto alguna vez a las hadas danzando sobre la hierba? Por supuesto que no, pero eso no prueba que no estén allí. Nadie puede concebir o imaginar todas las maravillas del mundo que son invisibles o permanecen ocultas.

Puedes abrir el sonajero de un bebé para ver qué hay en su interior que produce el ruido, pero hay un velo que cubre el mundo no visto que no puede romper ni la persona más fuerte, ni toda la fuerza de todas las personas más fuertes . Sólo la fe, el amor, el romanticismo y la poesía pueden apartar esa cortina para ver y revelar la belleza sobrenatural y la gloria que están más allá. ¿Es todo real? Ah, Virginia, no hay en este mundo nada más real y permanente.

¡Qué no existe Santa Claus! Pues existe y siempre existirá . Cuando pasen mil años Virginia, no, cuando pasen diez veces, diez mil años, continuará alegrando con su espíritu el corazón de niñas y niños.

Fotos: Peter Emmerich (foto portada), Pinterest (resto de fotos).

 

 

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