Cómo silenciar a la petarda que llevamos dentro

La petarda que llevamos dentro suele ser bastante negativa. En su incesante diálogo interno nos recrimina lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. Da igual si tuvo lugar esa misma mañana o hace décadas. No obstante, debemos ser conscientes que la crítica puede ser saludable si es constructiva y nos sirve para conocernos mejor. 

Lo primero que debemos hacer para silenciar a la petarda es escucharla en vez de pasar de ella sin más. Debemos escucharla para entender si nos está criticando de forma constructiva o ha entrado en modo apocalipsis. Debemos ser conscientes de en qué momento o qué hace que salte ese diálogo interno negativo.

Mientras está con su monólogo destructivo, hagámonos un par de preguntas: ¿se activa cuando estamos cansadas? ¿O tras un largo y duro día de trabajo? ¿Nos critica cuando desempeñamos una tarea concreta? ¿Nos anima a dar lo mejor de nosotras?

Hagamos las tres siguientes preguntas para separar la crítica buena de la mala: ¿nos es útil lo que dice nuestro diálogo interno? ¿Podemos hacer algo con lo que nos dice? ¿Es pernicioso?

Si la respuesta a la primera pregunta es sí, entonces estamos ante una petarda constructiva que nos puede ayudar a mejorar. La pregunta número dos nos puede servir para ver los pasos que demos tomar para resolver el problema. Sin embargo, si la respuesta a la pregunta número tres es sí, entonces estamos lidiando con un diálogo interno negativo. ¿Qué podemos hacer en este caso?

Ponlo en positivo

Si nos hemos dado cuenta que nuestra voz interna es una criticona y que no nos hace ningún bien, tenemos que hacerla callar. Aunque parezca una tontería, una solución es decirle a la petarda que se calle. Si es en voz alta mejor que mejor. Otra táctica que resulta útil es reformular esos pensamiento negativos.

Ejemplos: de negativo a positivo

  • Cuando oigamos «no vas a poder con eso» o «no eres lo suficientemente buena para hacer eso», podemos decir «así es exactamente como voy a hacer eso que tú dices que no puedo hacer». De esta forma no solo reformulamos los pensamientos negativos, sino que buscamos cómo llevar a cabo eso que la voz dice no podemos realizar.
  • Si escuchamos una frase tipo «eres muy mala en el trabajo», podemos refutar esta creencia enumerando las cosas que hacemos bien en el trabajo. Así veremos que no es cierto que seamos malas en el trabajo -o en lo que sea- porque hacemos cosas bien.
  • En vez de pensar «a fulanita se le da mucho mejor que a mí X», podemos pensar «es verdad que a fulanita se le da mucho mejor X, pero a mí se me da mejor Y».

Repetir, repetir y repetir. Es más que probable que con una vez no sea suficiente para acallar la petarda que llevamos dentro. Estos ejercicios habrá que repetirlos constantemente hasta que la voz negativa se apague y solo se oiga esa voz que apuesta por nosotras.

Fotos: Kristina Flour (foto portada), Hudson Hintze (foto 1), Daniil Kuželev (foto 2) y Cristian Newman (foto 3) todas en Unsplash.

¡Gracias por compartir!



logo Calle Luna

Apúntate a la newsletter y no te pierdas lo que pasa en Calle Luna.

Gracias por apuntarte al Club Calle Luna

Algo no ha ido bien. Por favor inténtalo de nuevo.

will use the information you provide on this form to be in touch with you and to provide updates and marketing.